lunes, 10 de noviembre de 2008

Todo tiene su final




Lamentablemente se consumó el descenso del Sport Boys





Estas líneas se escriben con pena. Y vergüenza ajena. Con toda la pena que da saber que el próximo año estará en la segunda división el equipo del puerto, el Sport Boys. La vergüenza ajena la causa la dirigencia imposible que dirigió la misilera directamente hacia la segunda división.

Esta tarde, ante Melgar y en Arequipa, este querido equipo confirmó lo que ya se sabía desde hacía varias fechas. Con jugadores que llegaron de salvadores y tan pronto pudieron se quitaron la camiseta y la responsabilidad, o sea Maestri, con otros faltos de experiencia y calidad, que es un defecto menos malo que el anterior (a ellos criticó Maestri), con una hinchada que no abandonó a su equipo pero que pudo hacer más (recuerdo como se portaron los seguidores de Cristal el año pasado), sin dinero y con los una de las peores dirigencias que se recuerde, no podían tener otro destino que no sea llegar a la división de ascenso.

Duele más la manera en que le tocó al equipo rosado perder la categoría. La caída del Boys se produjo repentinamente. Cuando un equipo tradicional baja, suele ser porque viene trabajando mal desde tiempo atrás. Como le pasó a Municipal, que luego de una agonía de varios años cayó a la segunda. Pero el equipo rosado se desmoronó en un par de años.

Nada dura para siempre. La pena es grande, el momento muy duro pero ya antes el Boys descendió, pero supo volver y con mucha fuerza. Los chalacos deben demostrar su amor por el club y hacerlo salir adelante y es un hecho que saldrán jugadores del Callao capaces, valientes y conchudos que volverán a poner a este equipo en el lugar que debe ser.


¿Se va el Alianza?

No parece posible. La historia del club más grande del Perú, junto con Universitario, dice que siempre estará en primera. Pero la posibilidad de que el próximo año la segunda sea tan interesante como la primera, con Municipal, Boys y Alianza como protagonistas, es cada vez más real.

Resulta ocioso recordar la equivocada estrategia que decidieron aplicar los dirigentes este año, los 30 jugadores contratados sobre la marcha, los cambios de técnicos, lo inútiles que resultaron todos, las indisciplinas del plantel y el desinterés generalizado (entre otras muestras, Forsyth, que ya ni reclama titularato, nuevamente estuvo en Acho mientras su equipo se jugaba la permanencia en la categoría).

No resulta tan ocioso recordar, en realidad recordarle a los aliancistas, el fixture pendiente que tienen. De los seis partidos que quedan, tres son fuera de casa. Uno es en Chiclayo, contra el Juan Aurich, su rival directo en la lucha por no descender, que con Franco Navarro tiene otra pepa. Otro es en Cusco, contra un Cienciano casi imbatible de local, que aun quiere ser campeón o que por lo menos debe asegurar su participación en torneo internacional. El tercero es en Matucana, contra el Atlético Minero, otro rival directo en la lucha contra la baja, que de local se hace fuerte. Si quieren proyectar puntaje, yo creo que con suerte sumarán tres puntos. Los partidos de local no son más fáciles, pues recibirá la visita del bravísimo José Gálvez, del eterno rival Universitario, y de Sporting Cristal que también pelea por ser campeón. De estos cuántos puntos hará? Yo creo que hasta cuatro. Serían solo siete puntos. Si el Aurich suma diez, y podría hacerlos por tener partidos pendientes menos complicados, superaría a los íntimos y el descenso sería un hecho.

No parece realidad, pero así es. Dos llamados desde este espacio. Uno es para los hinchas. Vayan en mancha a Matute, pero a apoyar. Llenen su estadio como hicieron los de Cristal el año pasado, esos hinchas sí hicieron sentir su condición y los celestes jugaban con doce. El otro, por supuesto, es a los jugadores. No crean que por ser Alianza no van a descender nunca. Jueguen, jueguen como nunca lo hicieron, de otra manera la vergüenza será como nunca la sintieron.
Pronto sabremos si Alianza se va, como se fue el Boys.

El Pelotero.

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