
Y volvió con la pasión de siempre
Ayer dio inicio la quincuagésima Copa Libertadores con el partido entre El Nacional de Quito que recibía la visita del Nacional de Paraguay, equipo que dio, lo que ya puede considerarse, la sorpresa de la competición. El estadio Atahualpa de la capital ecuatoriana lució bastante lleno para ser un partido de la etapa previa a la fase de grupos y para el horario. Las hinchadas nunca abandonan a sus equipos y renuevan la confianza en ellos con el inicio de cada temporada. En la transmisión televisiva se mostraba una banderola que rezaba “Infierno Rojo” que debe ser el nombre de un sector de la parcialidad del cuadro “criollo”. Creo que ellos hubieran preferido irse al infierno antes que soportar la humillación que le tocó a su equipo.
La goleada que nadie esperaba
Por los antecedentes del partido, nadie podía prever lo que sucedió. Hace años que los equipos que visitan el Ecuador, a nivel de clubes y de selección, no pueden esperar mucho más que un empate. Se ha vuelto realmente complicado obtener un triunfo en la altura quiteña que, sumada al calor o la lluvia y a la corpulencia de los futbolistas ecuatorianos, ha hecho que un partido en la tierra de Alberto Spencer y de Alex Aguinaga sea casi una segura derrota.
También está la historia de los equipos paraguayos en la Copa. Si no eres el Rey de Copas, Olimpia, es probable que te vaya muy mal. Solo Cerro Porteño y alguna vez Libertad han podido lograr, muy de vez en cuando, una participación decorosa. Especialmente Nacional, que en diez partidos jugados en este torneo en ediciones anteriores no había logrado más que una sola victoria, justamente ante Olimpia en Asunción. Esta pobre performance también la mostró a lo largo del primer tiempo, cuando fue dominado por el local y parecía ahogarse a casi tres mil metros por encima del nivel del mar. La etapa inicial acabó igualada en cero por demérito del cuadro rojo que no encontró luces en el ataque y no pudo quebrar a un rival que se mostraba frágil.
Por último, contrario a la reciedumbre y seriedad histórica de los jugadores paraguayos, Nacional presentó unos nombres de risa, como el de su capitán que es un negro brasileño que se hace llamar “Inca”, quien ya jugó varias Libertadores y siempre con escaso suceso, y su marcador derecho de apellido Mazacote. ¡No se pasen pues! ¡Cómo va a llamarse Mazacote un futbolista! ¡Y encima defensa! A ver si la próxima temporada no aparece un jugador llamado “Churreta” o un arquero apodado “Coladera”.
Sin embargo, si el equipo de enfrente, que representa las fuerzas armadas de su país, no quiere quedarse atrás y confía en un creador que se llama Michael Jackson Quiñonez, pues algún observador atento (y chacotero) podía pensar que se le venían los monstros de Thriller a los ecuatorianos. Efectivamente en el segundo tiempo a la defensa de El Nacional la pusieron a bailar la caminata lunar y vieron vencida su valla hasta en cinco oportunidades.
Salió el rival de la Universidad
Ya está más que asegurada la clasificación de Nacional a la etapa de grupos. Ya lo podemos contar como rival de nuestro campeón peruano, en la serie que completan el laureado River Plate de Argentina y el Club Nacional de Futbol de Uruguay.
A decir verdad, el cuadro peruano puede ver con optimismo su participación en esta Copa. El equipo paraguayo, se encontró con una masita ayer, y los cinco goles que lograron dicen poco de su funcionamiento real. El “Chino” Rivera debería poder encontrar la estrategia adecuada para sacarle no menos de cuatro puntos a este equipo. River viene de quedar último en el torneo de su país y creo que se preocupará más en recuperarse en ese sentido y no le prestará mucha atención a la Libertadores. Además de que no tiene muchas armas para pelearla. El “Bolso” uruguayo más bien si es un rival de temer y tiene más tiempo trabajando que el cuadro santo.
¿Un pronóstico para este grupo? Primero y con claridad, Nacional de Uruguay, último con pocos poquitos puntos, Nacional de Paraguay. ¿Clasifica San Martín? Creo que sí. No soy fanático desmedido, pero creo que tiene la mesa puesta en el restaurant cinco tenedores para darse un buen banquete. Solo esperemos que no se olvide de la billetera en casa para pagar la cena.
Mañana todos somos celestes. Fuerza Cristal! A ganarle a los pincharratas.
El Pelotero