lunes, 9 de marzo de 2009

En la cancha....


Una vez jugué Twister borracho....

jugar futbol aquí debe ser mucho mejor....

jueves, 5 de marzo de 2009

SIN COMENTARIOS

Apenas me levanto para ir a trabajar, a eso de las 7:50am, prendo el televisor para ir escuchando las noticias, y ahí está él: Erick Osores, presto a relatar las mejores jugadas de la última fecha. En ese momento no me interesa el fútbol. Cambio de canal al 5. Aparece él otro, Lucho Trisano mostrando los mismos goles que también está mostrando su canal vecino. Me desespero y lo muevo al 9. Aparece un chino cuyo nombre no sé ni quiero saberlo, ya emitiendo sus observaciones y conclusiones sobre algo tan trascendental e importante como los partidos cuyos goles y jugadas acaba de mostrar.

Regreso en la noche, a eso de las 10:45pm, y pongo el canal 4 para ir escuchando las noticias más importantes del día, y está él nuevamente. Osores comentando el traspaso de algún jugador de por ahí, Trisano discutiendo sobre algún dirigente deshonesto, y en el canal 7, un pata de cabeza cuadrada y otro que se cachuelea anunciando una crema anticalvicie hablando una hora entera sobre lo mismo que los otros dos, solo que con más floro. Finalmente pongo el canal 2 y Phillip Butters por lo menos hace comentarios graciosos lo cual sirve para cerrar bien estos 15 minutos de deportes. No hay forma que me quede despierto escuchando a Fleischman, ya que como un amigo dice, “narra muy bien, comenta pésimo”.

Me quedo pensando y concluyo: “Maldita sea, por qué no le di 20 lucas al pata que puso el cable para que lo ponga también en mi cuarto”,

El 25% del tiempo que los canales se toman para narrar las principales noticias del acontecer mundial e internacional en las noches, los dedica al fútbol. Lo cual no digo que esté mal, sino que, acorde con el post Por qué no fútbol, puede llegar a desesperar un poco.

Y no es que me parezca mal que se hable de fútbol (si no mi presencia en este blog sería un oximorón), sino que, como escuché por ahí, estos comentaristas han practicado tanto tiempo hablando de esto, que en su mismo tono para hablar se siente que quieren hacer parecer lo que dicen más importante de lo que realmente es.

Muchas veces se sientes jueces (y hasta verdugos) de lo bueno o lo malo que pueda pasar en el deporte. Y es que justamente se han convertido en eso, en líderes de opinión….. pero del deporte. Butters como que se quiere escapar por ahí en su programa de radio y todo, pero igual se le reconoce como un comentarista deportivo.

Para ustedes ¿cuales son los mejores comentaristas deportivos del Perú? ¿Cuales deberían ser escuchados? ¿Y a cuales deberían ser arrojados a la calle y ejecutados?

miércoles, 25 de febrero de 2009

SANTA MARADONA PIDE GOL!!!!

Una de las tantas canciones que el Diego ha inspirado, y que probablemente se publiquen aquí todas.

Ah! está en francés... que? no saben?, bueno yo tampoco, pero lo que se entiende, se entiende sin necesidad de traducción, es decir el In crescendo de la llegada al estadio, el furor orgasmico que causa un gol, y sobre todo el FUTBOL! FUTBOL! FUTBOL! .....

provecho....

Una conversación eterna

Me encontraba leyendo algunos blogs (en vez de trabajar, seguramente como muchas personas estarán haciendo ahorita), y encontré en uno de mis blogs favoritos (www.orsai.es), donde Hernán Casciari cuelga crónicas, cuentos, reflexiones suyas, pero casi nunca toca el tema del fútbol, exceptuando el siguiente cuento corto.

“Desde que estoy sin padre ya no puedo ver partidos, porque el fútbol nunca fue monólogo en mi vida, ni siquiera fanatismo, sino una interminable conversación entre dos hombres. La primera vez que vi un balón fue en el cielo de La Liga, un arquero lo hacía volar al medio de la cancha y pensé que era la luna; yo estaba en sus brazos. Después la charla continuó en las tribunas del Carlos Quinto, en Flandria, en las plateas de la calle Pavón, donde una noche se cortó la luz mientras Central nos paseaba, y sentí su mano. La conversación siguió en los sillones de casa, un parloteo incesante que duró seis Mundiales. Más tarde en los teléfonos, en los chats. Una conversación feliz que duró treinta años. Y ahora, a los cuarenta y tres minutos del segundo tiempo de cualquier partido, comprendo que no va a sonar el teléfono.”

Gracias a Dios mi padre sigue conmigo, y me he dado cuenta de que los pocos partidos que veo, son con él, o con mi hermano mayor, o con mis amigos con unas chelas, o con mi enamorada (a quien le gusta el fútbol más que yo). Pero no tengo un recuerdo claro de haber visto un partido absolutamente solo. Y no es porque no resista estar solo, sino porque me parece que ver un partido sin comentarlo con alguien es como ir al baño sin periódico o sin mi revista Dedomedio.

No creo que no se pueda hablar en el fútbol, al contrario, se debe hacer. Se debe comentar gritar, insultar, rezar, en fin todo lo que salga por la boca (y del corazón por supuesto). Cuando entra un gol y se grita con todas las fuerzas, como que el grito pierde su emoción cuando uno voltea y no ve a nadie a su costado. Casi ni dan ganas de verlo.

No se si sea muy pretencioso decirlo, pero no creo que pase lo mismo con otros deportes. Cualquier otro deporte no mantiene al espectador en la expectativa de un gol en cualquier momento (tal vez el box, pero no dura más de 10 minutos).

Tal vez, la dinámica de ver un partido en mancha se ha perdido con la inmediatez de poder verlo a través de un televisor o una radio. Si uno termina cansado después de un arduo (o huevero) día de trabajo y debe resignarse a verlo en la comodidad de su cama en la soledad de su habitación, siempre se terminará con las ganas de deber decir y opinar algo, acerca de todo lo que acaba de ver y vivir.

Tal vez son de esas ganas que siempre quedan es que nacen las fuerzas para poder crear este blog, que es tan de los que lo escriben como de los que lo leen.

El ignorante

Hey hey camaguey

Holas a todos, despues de unas nadas, pero para nadas merecidas vacaciones, regreso para seguir escribiendo sobre algunas de las cosas más estupidas que puedan leer sobre futbol escritas por una persona que no sabe nada pero absolutamente nada sobre él.

estamos hablando

EL "ignorado" IGNORANTE

sábado, 14 de febrero de 2009

Cuando no calienta el sol





CNI en su vuelta al futbol profesional luego de 15 años y Sporting Cristal nos dejaron apenas un tibio empate dentro de un partido jugado con orden y sin profundidad.


Fue el segundo partido en la programación. Cristal se presentaba como claro favorito, sobre todo por su buena participación, a pesar de la eliminación, en la Copa Libertadores frente a Estudiantes de la Plata. CNI encandilaba solamente a sus parciales debido a las escasas contrataciones y lo poco pomposo de las mismas, y eran pocos fuera de Iquitos los que apostaban por un triunfo del local. Para colmo de males, para los del oriente, la ventaja que pensaban sacar a partir del calor infernal de las dos de la tarde que suele haber en la capital Loretana se esfumaba por la culpa de un impertinente vientecito fresco que corría en el Max Austin durante el partido y de un sol algo apagado.


Tuvo su cuarto de hora… de aburrimiento


A pesar de esto, los fanáticos esperaban ver un buen juego pero estas esperanzas se terminaban al ver como la pelota no pasaba más de 30 segundos en dominio de uno solo de los dos equipos. Las primeras líneas de volantes y las defensas se encargaban de lograr un juego bastante poco atractivo y muy lejano de la calidez que ofrecieron los hinchas al llenar las tribunas.


Los siete minutos de Cristal


Cuando pasaron esos primeros minutos, el equipo celeste sacó a lucir la que podría llegar a ser su mejor arma: el toque fino y atildado. Lo consiguen gracias a la fluidez de Palacios y Lobatón, la velocidad de Héctor Hurtado, el traslado breve de Edwin Pérez y de Antonio Lizarbe y las proyecciones de sus laterales. Lamentablemente esta maquinaria nunca llegó a calentar lo suficiente pues no creó una sola situación clara de gol a pesar de l dominio absoluto que tuvo del balón en ese lapso del partido. El predominio futbolístico se terminó automáticamente luego de un desacertado taco del Vagón allá por la izquierda de la defensa del CNI.


Colegiales encendidos

Los de Iquitos parecieron comprender que era su responsabilidad regalarle un triunfo a su gente en este partido especial. Luego de ser prácticamente camoteados, el chato Barrena se puso el trajecito (por algo es chato) de conductor del equipo que se echó al hombro y se fueron al ataque. El partido se sacudió aún más del friecito que generaba, impropio de tierras amazónicas, y el CNI generó muchas situaciones. El mismo Barrena, el punta Nicolás Celis, el central Paulo Ramos, el mismo Ramos de nuevo y otra vez Celis. Más situaciones, pero ningún gol. Se terminó el primer tiempo y temperatura del juego no bajó, porque se insinuaban goles para la segunda mitad.


CNI sin sol y sin Luna


¿Dónde está su goleador? ¿Qué pasó con él? Se hizo extrañar mucho el buen Juan. Todo lo prometedora que se veía la segunda mitad se fue al tacho por la inoperancia de los puntas locales. Una y otra vez propusieron con fuerza y con habilidad, pero hacia el minuto setenta ya se les veía cansados y hasta conformes con el empate. Cristal no hizo mucho más para romper la igualdad. El dominio de CNI no pudo certificarse en el marcador y quedó bastante claro que es porque le falta un delantero goleador, que asuste. Las opciones que tuvieron Celis, Barrena y Guerrero fueron desperdiciadas y encima hubo que sufrir la poca participación del experimentado en el ataque, me refiero a Enrique Ísmodes. Al final volvió a ser un partido insípido, ordenadito pero sin emociones. CNI no hizo vibrar porque nunca exigió realmente a Heredia a pesar de los catorce remates al arco y se terminó el partido con una sensación de tibieza e indiferencia.


El Pelotero

miércoles, 11 de febrero de 2009

La U de Juan sin miedo

¿Le creemos el cuento a Reynoso?


Como al Juan de la narración de los hermanos Grimm, al técnico de la U el miedo lo puede sorprender cuando menos lo espere. Aquel no era consciente de la sensación de temor y no tenía miedo ante hechos que a cualquier otro hombre mataría del susto y recién lo conoció cuando le constó (pensaba) que iba a morir. Los que pueden morir son los cremas sensibles a las afecciones cardíacas por los riesgos a los que expone Reynoso a su equipo con planteamientos como el que se empleó en la cancha de Luque. El partido se perdió y es posible que si sigue así, la eliminación (muerte) lo encuentre desprevenido y quienes llorarán serán los hinchas merengues. Esperemos que no sea tarde y aprenda a temer oportunamente. A pesar de lo arriesgado me atrevo a decir que el planteamiento fue inteligente, a partir, justamente, de la falta de miedo del nuevo entrenador.

La U sin Solano

Me costó aceptar, entender o creer cuando los comentaristas por la televisión nos daban el equipo crema que arrancaría el partido y el nombre de Nolberto Solano fue omitido. ¿No que estaba sano? ¿No que los partidos importantes son los que ponen puntos en juego? ¿No que iba a jugar? ¿Cómo es que la figura carísima del equipo se borra a la hora de la verdad? Recién comprendí la estrategia hacia el minuto diecisiete. Para entonces el juego atildado de Cachito Ramírez y la velocidad de Maciel, se habían estrellado con un bloque crema infranqueable en el medio campo. Lógico. Los paraguayos confiando en la superioridad histórica que ejercen sobre nuestros equipos, basta tratar de recordar un triunfo peruano en tierras guaraníes y desde el Alianza con gol de Tagliani a Olimpia yo no recuerdo otra victoria ni antes ni después además de pocos empates, debía salir a matar. Y así fue, pero Vasquez, Gonzales, Torres y Espinoza, además de un retrasado Piero, coparon la cancha y nada pasaba por ahí. Ñol no hubiera podido sumar a esa propuesta como lo hicieron los recién mencionados. Libertad entró en desesperación por el juego sucio pero leal y enredado que proponía la visita, y poco después de el primer cuarto de hora jugado comenzaron a lanzar pelotazos largos. Incluso desde su propia defensa. Entonces era que se lucía la retaguardia de la U. Poco dúctiles los cuatro, pero fuertes y aguerridos, hacían que la pelota regrese pronto a campo paraguayo gracias a los uñazos que le daban a la pobre redonda. Entonces trabajaba Perillo, tratando de aguantar el balón arriba y decepcionándome otra vez con su mal juego. Así y todo, el partido se daba como lo quería Reynoso.

La U con Solano

Ya amarrado el juego en la primera mitad, el maestrito debía entrar a enseñarnos a todos como se juega con inteligencia. Salía Toño Gonzales, le cedía su puesto a Ñol, se perdía marca quizás ya no tan necesaria por el propio desorden generado en los paraguayos, y el que vino a hacer la diferencia debería clavar un golazo de tiro libre gracias a las faltas que le harían a Alva o a Calheira que estaba cantado que reemplazaría a Perillo. La idea resultó, hizo un gol que es el más feo que logró en su dilatada carrera pero que permitía a la U regresar con un resultado positivo. Fue Universitario el que marcó el ritmo en el segundo tiempo. Bueno, casi todo el segundo tiempo.

Yo quiero conocer el miedo

Solo hay que ser hinchas del futbol peruano y esperar los últimos veinte minutos del juego. Igual que los chicos de la sub-20, y los muchachos de Cristal la semana pasada, los de la U empezaron a quedarse sin piernas hacia el minuto setenta. Que miedo ese cabezaso a boca de jarro que sacó Fernández. Que miedo el corte que tuvo que hacer el mismo arquero tras una de las pocas veces que desbordaron a Revoredo, que jugó muy bien. Que miedo ver a Rainer perder tantas pelotas inocentes. Que miedo el contragolpe sobre el final que terminó reventando el travesaño, pero dio más miedo ver que nadie bajaba al menos a estorbar. Todo por supuesto, producto del cansancio. Quisiera preguntarle a Reynoso si no le da miedo que esto pase en todos los encuentros y la U pierda por demolición y quede eliminada (muerta). Tal vez deba pensar en otra propuesta de juego si no seguiremos temiendo que caigan los goles antes o después.

La de siempre

Ya sabemos que la U perdió. Nuevamente fueron los goles de cabeza los que nos hacen volver con una derrota. Nuevamente los goles cayeron en minutos finales, de cada tiempo en esta oportunidad. Notorias fallas específicas. No creo que hayan sido culpa entera del técnico, el no puede prever que Torres intentará salir jugando, cuando la orden aparentemente era reventar todo, la pierda y se genere un tiro libre en contra. El técnico no tiene como saber que Gonzales se quedará mirando como la pelota lo sobra (porque es muy enano) y el atacante paraguayo la meta con exquisito toque de cabeza. Tampoco tiene como adivinar que tres defensas persigan a un rival en un corner y sea este último el que logra conectar ese centro horrible. Finalmente, no es Zandrox para vaticinar que el motorcito saltará encogido y no llegará (porque es muy enano) a salvar esa pelota que pasó sobre su cabeza. Todos esos casos puntuales, no tiene como saberlos Juan Máximo, pero mínimo que tenga en cuenta que sus jugadores cometen esos errores y los minimice, insisto, con otro planteamiento, tal vez más agresivo y se conserve más tiempo la pelota. Así los jugadores se cansan menos Juan, y cometen menos equivocaciones por fatiga.

Esto recién empieza y hay que tener paciencia. Reynoso pidió seis semanas para que se vea al equipo como él lo desea y al menos ya se ve mucha entrega y ganas de hacer bien las cosas. Será cosa de esperar y por mientras seguir temiendo que no alcance.

El Pelotero