miércoles, 11 de febrero de 2009

La U de Juan sin miedo

¿Le creemos el cuento a Reynoso?


Como al Juan de la narración de los hermanos Grimm, al técnico de la U el miedo lo puede sorprender cuando menos lo espere. Aquel no era consciente de la sensación de temor y no tenía miedo ante hechos que a cualquier otro hombre mataría del susto y recién lo conoció cuando le constó (pensaba) que iba a morir. Los que pueden morir son los cremas sensibles a las afecciones cardíacas por los riesgos a los que expone Reynoso a su equipo con planteamientos como el que se empleó en la cancha de Luque. El partido se perdió y es posible que si sigue así, la eliminación (muerte) lo encuentre desprevenido y quienes llorarán serán los hinchas merengues. Esperemos que no sea tarde y aprenda a temer oportunamente. A pesar de lo arriesgado me atrevo a decir que el planteamiento fue inteligente, a partir, justamente, de la falta de miedo del nuevo entrenador.

La U sin Solano

Me costó aceptar, entender o creer cuando los comentaristas por la televisión nos daban el equipo crema que arrancaría el partido y el nombre de Nolberto Solano fue omitido. ¿No que estaba sano? ¿No que los partidos importantes son los que ponen puntos en juego? ¿No que iba a jugar? ¿Cómo es que la figura carísima del equipo se borra a la hora de la verdad? Recién comprendí la estrategia hacia el minuto diecisiete. Para entonces el juego atildado de Cachito Ramírez y la velocidad de Maciel, se habían estrellado con un bloque crema infranqueable en el medio campo. Lógico. Los paraguayos confiando en la superioridad histórica que ejercen sobre nuestros equipos, basta tratar de recordar un triunfo peruano en tierras guaraníes y desde el Alianza con gol de Tagliani a Olimpia yo no recuerdo otra victoria ni antes ni después además de pocos empates, debía salir a matar. Y así fue, pero Vasquez, Gonzales, Torres y Espinoza, además de un retrasado Piero, coparon la cancha y nada pasaba por ahí. Ñol no hubiera podido sumar a esa propuesta como lo hicieron los recién mencionados. Libertad entró en desesperación por el juego sucio pero leal y enredado que proponía la visita, y poco después de el primer cuarto de hora jugado comenzaron a lanzar pelotazos largos. Incluso desde su propia defensa. Entonces era que se lucía la retaguardia de la U. Poco dúctiles los cuatro, pero fuertes y aguerridos, hacían que la pelota regrese pronto a campo paraguayo gracias a los uñazos que le daban a la pobre redonda. Entonces trabajaba Perillo, tratando de aguantar el balón arriba y decepcionándome otra vez con su mal juego. Así y todo, el partido se daba como lo quería Reynoso.

La U con Solano

Ya amarrado el juego en la primera mitad, el maestrito debía entrar a enseñarnos a todos como se juega con inteligencia. Salía Toño Gonzales, le cedía su puesto a Ñol, se perdía marca quizás ya no tan necesaria por el propio desorden generado en los paraguayos, y el que vino a hacer la diferencia debería clavar un golazo de tiro libre gracias a las faltas que le harían a Alva o a Calheira que estaba cantado que reemplazaría a Perillo. La idea resultó, hizo un gol que es el más feo que logró en su dilatada carrera pero que permitía a la U regresar con un resultado positivo. Fue Universitario el que marcó el ritmo en el segundo tiempo. Bueno, casi todo el segundo tiempo.

Yo quiero conocer el miedo

Solo hay que ser hinchas del futbol peruano y esperar los últimos veinte minutos del juego. Igual que los chicos de la sub-20, y los muchachos de Cristal la semana pasada, los de la U empezaron a quedarse sin piernas hacia el minuto setenta. Que miedo ese cabezaso a boca de jarro que sacó Fernández. Que miedo el corte que tuvo que hacer el mismo arquero tras una de las pocas veces que desbordaron a Revoredo, que jugó muy bien. Que miedo ver a Rainer perder tantas pelotas inocentes. Que miedo el contragolpe sobre el final que terminó reventando el travesaño, pero dio más miedo ver que nadie bajaba al menos a estorbar. Todo por supuesto, producto del cansancio. Quisiera preguntarle a Reynoso si no le da miedo que esto pase en todos los encuentros y la U pierda por demolición y quede eliminada (muerta). Tal vez deba pensar en otra propuesta de juego si no seguiremos temiendo que caigan los goles antes o después.

La de siempre

Ya sabemos que la U perdió. Nuevamente fueron los goles de cabeza los que nos hacen volver con una derrota. Nuevamente los goles cayeron en minutos finales, de cada tiempo en esta oportunidad. Notorias fallas específicas. No creo que hayan sido culpa entera del técnico, el no puede prever que Torres intentará salir jugando, cuando la orden aparentemente era reventar todo, la pierda y se genere un tiro libre en contra. El técnico no tiene como saber que Gonzales se quedará mirando como la pelota lo sobra (porque es muy enano) y el atacante paraguayo la meta con exquisito toque de cabeza. Tampoco tiene como adivinar que tres defensas persigan a un rival en un corner y sea este último el que logra conectar ese centro horrible. Finalmente, no es Zandrox para vaticinar que el motorcito saltará encogido y no llegará (porque es muy enano) a salvar esa pelota que pasó sobre su cabeza. Todos esos casos puntuales, no tiene como saberlos Juan Máximo, pero mínimo que tenga en cuenta que sus jugadores cometen esos errores y los minimice, insisto, con otro planteamiento, tal vez más agresivo y se conserve más tiempo la pelota. Así los jugadores se cansan menos Juan, y cometen menos equivocaciones por fatiga.

Esto recién empieza y hay que tener paciencia. Reynoso pidió seis semanas para que se vea al equipo como él lo desea y al menos ya se ve mucha entrega y ganas de hacer bien las cosas. Será cosa de esperar y por mientras seguir temiendo que no alcance.

El Pelotero

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