Las decisiones que se tomaron esta fecha y las consecuencias que le trajo a cada quien
El ex estratego de Alianza había decidido que hacer. La mañana del sábado ya tenía claro que volvían a la banca de suplentes las únicas dos figuras que le han resultado en ataque en todo el año. Uno, el goleador del equipo, Wilmer Aguirre, el único que ha sabido meterla con frecuencia, incluso en el clásico del Monumental. El otro, sin dudas el mejor volante, el único que ha rendido parejito en el medio campo, Alexander Sanchez. Mantuvo al bueno de Juan Diego Gonzalez-Vigil, que por nobleza le gana a un toro de lidia pero por efectividad, en Alianza, vale tanto como Serna o Baylon, y metió en el once clásico a su hijo que desde que llegó, salvo un par de goles bonitos, no ha aportado mucho.
Parecía que Montaño había decidido demostrar que en realidad es un jugador de veinte mil dólares. Arrancó siendo la figura que debe ser y que debió ser todo el año. Pero el hombre, cuando su equipo tenía a tiro de piedra un empate que por el juego desplegado no había forma de conseguir, decidió volver a ser el errante trovador. En Boys tuvo sus destacables payadas, pero finalmente jugó la baja (en Perú él debe ser Oliver Atom y ganar él solito) y este año en Alianza está pasando piola pero esta haciendo un pésimo torneo. Con la expulsión que se ganó por mérito propio ante la U, creo que ya sacó sus pasajes de vuelta a Colombia para el próximo año. Otro tema es Martínez. Decidieron meterlo en lugar de Aparicio y la defensa se desarmó. Si el Kohji con Arakaki hicieron que la zaga blanquiazul funcione con calidad nipona en el partido más complicado del año en Chiclayo, no se explica como incluyen a ese salvaje una semana después. Encima deciden sacar a Arakaki al medio tiempo, y estos cambios de zagueros ya se sabe que no funcionan. Si iban a sacar alguien, debían sacar a ese paraguayo, pero no solo de la cancha sino del país. Este guaraní no aporta nada a nuestro futbol.
El señor técnico de la casa rival, a pesar de que se venía equivocando parejito, había decidido sorprendernos a todos con una nueva aventura. Igual al partido contra Cristal, que formó una alineación inédita y le resultó mejor imposible, esta vez con el arquero que todos los cremas quieren y el otro colombiano de veinte mil dólares mensuales, los merengues lograron ser superiores a su rival tanto en el juego, que no es novedad, como en el marcador, que sí es novedad. Ambos merecen todo el reconocimiento, éste en el arco transmitiendo toda la confianza y seguridad que le dan los años y la experiencia y la capacidad y la clase, y aquel que pedía su oportunidad hace rato, que sí siente la camiseta que defiende, que tiene tanta (o más) capacidad que el usual titular. Ayer jugó como los dioses. Él mismo lo dijo, y yo me adhiero a su apreciación. Como para que nadie joda y se quede a cumplir su contrato. Para pelear hasta el último un título se merece y para, dios lo quiera, jugar una Copa Libertadores por equipo peruano más copero. No solo por ellos Universitario ganó el clásico. Sería mezquino de parte de uno no destacar también las actuaciones sobresalientes de Calderón, Galván, Torres y Hurtado y las muy buenas de Jimenez y Carmona.
Las decisiones se toman cada día y con éstas la U ahora ha renovado su opción a ser campeón nacional y Alianza su posibilidad de disputar la segunda profesional el año que viene.
Finalmente, los borrachos están convencidos, que a ellos el alcohol no les afecta los sentidos. Los dirigentes, como si estuvieran borrachos, toman decisiones que desde este espacio pronosticamos que los afectarán mal. Los de Alianza a falta de tres fechas se deshacen del entrenador que no ha funcionado, pero esto difícilmente algo bueno les traerá. ¿Quién va a jefaturar el banco visitante en el Garcilaso este miércoles? ¿Qué tanto podrá mejorar el equipo el técnico que llegue de acá hasta el partido con Cristal en siete días? ¿Quién michi va a tomar este equipo? Estas decisiones hepáticas siempre hacen que la gente se arrepienta después. Esta decisión es tan mala, como la de Mallqui de echar al señor técnico y al señor de señores que es don Antonio Alzamendi. Esperemos que a Alianza, a pesar de todo, le vaya bien (y al perro sucio muy mal).
El futbol vuelve el miércoles, señores… ring ring!! y el domingo El Gran Combo.
El Pelotero.
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